
Desde los Pirineos hasta la costa, pasando por zonas rurales donde la vida conserva su ritmo tradicional, seguir el TET significa salir del asfalto más transitado y redescubrir la conexión con el terreno, con el viaje… y con uno mismo.
Puedes consultar el trazado oficial y descargar el GPX en la página del Trans Euro Trail.
Para disfrutar de esta aventura al máximo, elegir bien la moto es clave. Hay quienes prefieren modelos robustos y polivalentes, como la Honda Africa Twin, perfecta para rutas largas y terrenos variados. Otros se decantan por motos más ligeras, como la Honda NX 500, ideal para pistas técnicas gracias a su rueda delantera de 21 pulgadas.
En nuestro caso, son las que usamos para movernos por esta ruta, y sabemos de primera mano lo bien que se comportan en este tipo de recorridos.

Pero en una ruta como el TET, no todo es gasolina y polvo. Cataluña también se descubre a través de su cocina.
Durante el camino, vale la pena parar en alguna fonda o taberna de pueblo para probar platos como:
– Escudella i carn d’olla: el cocido catalán por excelencia, contundente y lleno de historia.
– Coca de recapte: una focaccia de masa fina con verduras asadas y embutidos, típica del interior catalán.
Son recetas nacidas de la tierra, pensadas para reconfortar después de un día intenso, y que cuentan mucho más que lo que aparece en el plato.
Porque cada parada en el camino puede ser también un viaje nuevo: a un sabor, a una historia local, o a un momento de esos que se quedan contigo.